NUESTROS FUNDADORES
Inscripciones Abiertas Ciclo Escolar 2026-2027
NUESTROS FUNDADORES
San Juan Bosco, conocido cariñosamente como Don Bosco, nació en Italia en 1815. Desde muy joven descubrió que su misión era estar cerca de los niños y jóvenes, especialmente de aquellos que vivían en pobreza, abandono o sin oportunidades. Movido por un profundo amor a Dios y una gran sensibilidad hacia las necesidades de la juventud, dedicó su vida a educar, acompañar y formar con alegría.
Don Bosco desarrolló un estilo educativo único, conocido como el Sistema Preventivo, basado en tres pilares fundamentales: razón, religión y amor. Creía firmemente que los jóvenes no solo necesitaban instrucción académica, sino también un ambiente de confianza, cercanía y respeto, donde se sintieran amados y valorados.
Fundó la Congregación Salesiana, cuyo propósito es educar y evangelizar a los jóvenes, formando buenos cristianos y honrados ciudadanos. Su legado continúa vivo hoy en miles de escuelas, oratorios, parroquias y obras sociales alrededor del mundo, donde se educa con el corazón y se vive la alegría como signo de la presencia de Dios.
Madre Mazarello, nacida en 1837 en Italia, fue una mujer sencilla, trabajadora y profundamente creyente. Desde joven se distinguió por su espíritu de servicio, su cercanía con las niñas y su deseo de ayudarlas a crecer como buenas personas y auténticas cristianas.
Al conocer a San Juan Bosco, compartió con él el mismo sueño educativo: formar a la niñez y juventud desde el amor, la fe y la alegría. Juntos fundaron el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora, congregación dedicada principalmente a la educación y acompañamiento de niñas y jóvenes, especialmente las más necesitadas.
Madre Mazarello enseñó que la educación comienza con el ejemplo, la cercanía y la ternura. Su estilo educativo se basa en la presencia amorosa, el trabajo bien hecho y la confianza en Dios. Gracias a su entrega y testimonio, la misión salesiana se extendió con fuerza, llevando esperanza, formación y fe a innumerables comunidades.
Un mismo sueño, una sola misión
San Juan Bosco y Madre Mazarello compartieron un mismo ideal: educar con amor para transformar vidas. Hoy, su legado sigue vivo en cada comunidad salesiana, donde niños y jóvenes encuentran un hogar, una familia y un camino para crecer integralmente.
En nuestra comunidad, seguimos caminando al estilo salesiano, fieles a su sueño y comprometidos con la formación humana, académica y espiritual de las nuevas generaciones.